Jazz Latino

Jelly Roll Morton

Jelly Roll Morto

El Jazz Latino

Una música en gran parte no-vocal basada en ritmos latinos tradicionales, la cuál incorpora las estructuras y las prácticas del jazz moderno con un énfasis en el solista y la improvisación. Mientras el jazz afro-cubano está basado en los ritmos afro-cubanos, por definición, el jazz latino incluye música de toda América Latina, el Caribe, y ciertos lugares de Europa.

Una Breve Historia
El jazz latino no es una sub categoría del jazz como el bebop, el swing o el “cool.” El jazz latino tiene su propia historia, su estilo de presentación y sus conceptos musicales. Y así como el jazz surgió de New Orleans y se convirtió en una música nacional, el jazz latino surgió desde sus raíces en Europa, Africa y las Américas y llegó a ser un árbol musical con sus propias ramas estilísticas. El pionero de jazz Jelly Roll Morton comprendió el impacto del sabor latino en un momento en que jazz aún era una palabra nueva para la mayoría de los americanos . El se refería específicamente a un ritmo que podía oírse en aquel jazz precoz de New Orleans. Ese sabor latino del cual Morton hablaba estaba relacionado directamente con la habanera, un estilo de música que, por esos días, estaba emergiendo en los salones de baile de La Habana, Cuba. Y así como los músicos de jazz estaban sintiendo ese sabor latino, las llamadas bandas de sociedad de La Habana estaban escuchando las nuevas formas de música que llegaban desde los Estados Unidos, tales como el jazz y el ragtime.

L to R: James Moody, Chano Pozo, and Dizzy Gillespie, circa 1948.

L to R: James Moody, Chano Pozo, and Dizzy Gillespie, circa 1948.

La música, como tantos otros bienes y servicios que viajaban de ida y vuelta
entre estas dos ciudades puertos, llegaba libremente a los Estados Unidos. La mutua influencia entre estas formas de música, aún en su infancia, era inevitable. Los años 40 fueron claves en el desarrollo del jazz latino, específicamente el jazz afrocubano. Varios estilos de baile y escuelas de jazz se cruzaron en las cuidadosas manos de los trompetistas Dizzy Gillespie y Mario Bauzá. Ambos músicos estaban muy ocupados trabajando en los clubes de la calle 52 en New
York y en las más famosas salas de baile de la ciudad, incluyendo el Palladium, el Roseland Ballroom, y el Apollo Theater en Harlem, el cual hacía tiempo presentaba jazz y artistas del caribe. Gillespie y Bauzá se conocieron y fueron
compañeros en las bandas de Chick Webb y Cab Calloway.
Allí se hicieron amigos, una amistad que duraba hasta el final de sus vidas. Cuando Gillespie se interesó en los ritmos afro-cubanos y comenzó a buscar un conguero para su orquesta, fue su amigo Bauzá quien le recomendó el percusionista y bailarín cubano Luciano “Chano” Pozo. Gillespie y Pozo rápidamente se hicieron amigos y colaboradores, escribiendo juntos varias piezas que llegaron a ser clásicos del jazz latino, tales como “Manteca.” Al mismo tiempo, otra música nueva estaba se desarrollaba por medio de la orquesta latina Machito and the Afro-Cubans, dirigida por Bauzá y utilizando varios de arregladores de primer nivel, tales como el pianista René Hernández. “Tanga,” una pieza escrita por Bauzá en 1943 y arreglada por Hernández, es generalmente considerada la primera composición del jazz latino.

La Conga Club, New York

La Conga Club, New York

Era una pieza tan popular entre los bailarines que se usó para tranquilizar los ánimos en aquellos momentos en que las tensiones subían peligrosamente de tono en el salón de baile. Más importante aún, “Tanga” se transformóen un vehículo para improvisación y atrajo al escenario a muchos luminarios del jazz. La “Afro-Cuban Jazz Suite,” escrito por Arturo “Chico” O’Farrill, fue la primera composición que combinó con éxito los ritmos latinos, la improvisacion sola, y arreglos sofisticados de jazz. Esta obra en varios movimientos fue comisionada por Norman Granz, quien produjo la serie de conciertos Jazz at the Philharmonic. Granz le dió a O’Farrill permiso para escribir “lo que quisiera,” alguna vez recordó el compositor, y Chico tenía el entrenamiento musical y el temperamento llevarlo a buen fin. El trabajo resultante, que incluye la participación del legendario pionero del bebop Charlie Parker, es una de las obras maestras de la música del siglo XX.

El jazz latino alcanzó su apogeo del renombre con la manía del mambo de los últimos años de los 40 y de los comienzos de los 50. La manía fue conducida por el percusionista y el líder de orquesta legendario Tito Puente, entre otros. Ritmos latinizados han sido usados, con diferentes grados de éxito, por figuras que van desde Stan Kenton a Peggy Lee y desde Duke Ellington a Chick Corea.

Dentro de una perspectiva de jazz, algunos del los experimentos más notables en los años 50 fueron las grabaciones del pianista George Shearing con el bajista Al McKibbon y los percusionistas Cándido Camero y Willie Bobo, así como las obras del vibrafonista de la Costa Occidental, Cal Tjader, quien se convirtió en uno de los más influyentes adherentes al jazz latino de su época. El conguero cubano Mongo Santamaría, miembro del grupo de Tjader, se erigió en una figura de gran influencia para generaciones de percusionistas que le siguieron, incluyendo al trompetista y conguero neoyorquino de ascendencia puertorriqueña Jerry González. The Fort Apache Band, el grupo liderado por González, estableció los parámetros para integrar genuinos ritmos folclóricos afro-cubanos en el vocabulario de un grupo pequeño de jazz. Se puede decir que The Fort Apache Band definió el sonido el jazz latino en las décadas de los 80 y los 90. Uno de los innovadores más importantes en la música latina desde los años 60 a los 90 fue el pianista, compositor y arreglador neoyorquino-puertorriqueño Eddie Palmieri, cuyas composiciones y estilo de tocar reflejaron un cierto compromiso con el jazz pero también con la música latina bailable, especialmente la salsa. Durante este tiempo el grupo cubano Irakere, liderado por el pianista Jesús “Chucho” Valdés, popularizó un nuevo híbrido de funk, jazz y música afro-cubana que rápidamente se convirtió en el nuevo sonido del jazz latino. Mientras tanto, en Puerto Rico, la banda cooperativa Batacumbele, dirigida por alguno de los músicos mas importantes de la isla, tales como el trombonista Papo Vázquez y el pianista Eric Figueroa, creó una mezcla en la que habían ritmos local tales como la bomba y la plena. En los últimos años de la década de los 90, se emergió una nueva generación de músicos latinos, la cual incluye artistas tales como el pianista Danilo Pérez (Panamá), el saxofonista David Sánchez (Puerto Rico), y los pianistas Adrián Iaies (Argentina), y Chano Domínguez (España). En su trabajo, el jazz latino ha desarrollado un lenguaje pan-latino, incorporando elementos de diferentes estilos de América Latina, el Caribe y ciertos países de Europa.

¿Qué es La Clave?

La música latina está generalmente regida por un patrón rítmico llamado la clave. Esta es una de las diferencias esenciales entre el jazz y la música latina. La clave es, literalmente, la llave del jazz latino dado que crea el efecto esencial de tensión y resolución que energiza esta música. Este concepto de tensión y resolución es parte des todas las grandes obras de arte. Una manera de crear tensión en la música es a través de la síncopa, la acentuación inesperada de ciertos pulsos yo la ausencia de ciertos acentos. La síncopa es como saltarse un paso o cambiar el paso a medio camino; el resultado es sorpresa y una sensación como de falta de equilibrio. En jazz, la síncopa ayuda a crear la tensión y resolución del swing. En el jazz latino ese efecto se crea, y se mantiene, con un patrón de dos compases llamado la clave. Como con la síncopa en el swing, la clave en la música afro-cubana impele la música hacia adelante, algo especialmente conducido al baile. La clave es un patrón de cinco beats que se extiende sobre dos compases. El primer compás enfatiza el beat uno, dos-y-medio y cuatro. El inesperado énfasis en los pulsos 2-y-medio y cuatro crea cierta tensión. El segundo compás acentúa los beats dos y tres. Esta mitad de la clave cae exactamente en el beat, liberando la tensión creada y dándole a la música una sensación de solidez.
Esta se llama la clave tres-dos. Cuando el pátrón empieza en el segundo compás, se llama la clave dos-tres. En la mayoría del jazz latino, sobre todo él derivado de música afrocubana, debe haber un respeto saludable por la clave. Las melodías e improvisaciones deben funcionar dentro del patrón de clave. Si la melodía del tema entra en conflicto con la clave (enfatiza por ejemplo el “downbeat” en la clave tres-dos o la síncopa en la dostres) la melodía debe ser ajustada. Mientras existen variaciones de este patrón, una vez que uno aprende lo básico de la clave uno ha descubierto el secreto de todo el jazz latino.
Armando La Sección de Percusión Latina.

El jazz no se convierte en jazz latino simplemente por agregarle un par de tumbadoras a un tema standard. Para que la música sea considerada verdaderamente el jazz latino, los músicos deben respetar la esencia de las raíces indígenas del género y deben entender las varias maneras latinas de acercarse al estilo y de tocar la música. Sin embargo, los músicos latinos del jazz todavía deben abrazar la sofisticación armónica fundamental y los idiomas estilísticos del jazz moderno, incluyendo la improvisación basada en los blues- y un ritmo basado en el concepto del “swing.” (“Swing” es una manera de tocar ordenada pero con sabor.) El aspecto más denso y complejo del jazz latino es su sección rítmica. Los compositores, arregladores e instrumentistas de jazz latino deben tener como mínimo un conocimiento funcional de las diferentes papelas de cada instrumento en la sección de percusión. Cada instrumento toca una parte específica. El efecto es él de una pintura puntillista; de cerca parece no más que una colección de puntos, pero desde cierta distancia los puntos hacen un todo consistente y hermoso.

La clave es el pulso del jazz latino. Además de ser un patrón rítmico, el término también refiere a un par de palillos cilíndricos de madera con los que se toca este ritmo.

Las congas (o tumbadoras) tienen su origen en el Congo. Su función en el jazz latino es no sólo percusiva sino melódica. Las tumbadoras vienen en diferentes tamaños y los congueros generalmente usan sets de tres. La más pequeña, llamada quinto, es usada principalmente para improvisar, mientras que la mediana y la más grande apoyan la clave con un patrón rítmico llamado tumbao (de allí tumbadora).

Los timbales son un par de tambores que pueden ser afinados que aparecieron en Cuba como versiones locales, o descendientes, de los tympanis de orquesta europea. Son también llamados paila. Montados en un stand y tocados con palos, los timbales repiten un patrón llamado cáscara que es tocado no en la piel sino en el costado (o la cáscara) del tambor. El tambor y los címbalos son usados para marcar acentos.

El agudo sonido de la campana o la clave. el agogo, es un elemento central de mucha música africana y afrolatina. En el jazz afro-cubano, la campana esta directamente relacionada con el patrón de la cáscara en los timbales y sirve como referencia para la clave.

El Guiro es una raspa hecha de una calabaza seca. Se toca pasando un palo por sobre las ranuras hechas en el cuerpo de la calabaza. Al guiro se lo usa más para agregar un color que para marcar el tiempo.

Las Maracas son la cereza en la torta de la sección de percusión. Es un instrumento hecho de un par de calabacillas secas, llenas con semillas o cuentas de collar. Las maracas son usadas para tocar unos patrones que complementen los poliritmos de la sección.

El bongó, un tamborcito doble, cumple una función doble: marca el tiempo e improvisa. Los tambores, usualmente ubicados entre las pantorrillas del bongocero, quien toca sentado, están afinados a una cuarta uno del otro. Los patrones del bongó son breves y sincopados, ofreciendo un contrapunto a El agudo sonido de la campana o la clave.

Un Glosario de Estilos en La Música Latina

Jazz Afro-Cubano: un estilo mayormente instrumental, basado en la clave y con un claro énfasis en los ritmos de la música folklórica cubana, integrados a las prácticas y el estilo del jazz moderno.
La Habanera: esta danza cubana de raíces españolas fue el primer estilo latino que tuvo un profundo impato en la música de Estados Unidos. También es uno de los elementos fundamentales del tango.
El Jazz Latino: mientras el jazz afro-cubano está basado en los ritmos afro-cubanos, por definición, el jazz latino incluye musica de toda América Latina, el Caribe, y ciertos lugares de Europa.
La Música Popular Latina: una música mayormente vocal diseñada para un mercado popular con un énfasis en la danza y la personalidad de la artista. Hay poca o ninguna improvisación y ningún énfasis en las prácticas o estilos de jazz moderno.
Mambo: un estilo de baile de tempo medio a rápido, desarrollado en Cuba por los hermanos Orestes e Israel “Cachao” Lopez como una evolución del danzon, un estilo de la música y de la danza que originó en Cuba a fines del siglo XIX. El mambo se convirtió en una moda internacional hacia el final de los años 40 y el principio de los 50.
Merengue: un baile rápido en dos pasos de la República Dominicana. Aunque sus raíces datan al siglo XIX el merengue se ha mantenido enormemente popular hasta el día de hoy y puede escucharse en clubes bailables en los Estados Unidos, América Latina, y el Caribe.
Rumba: un estilo de canción y baile muy popular entre los trabajadores portuarios de Cuba en el fin de siglo XIX. Tocado por grupos de percusión y voz, la rumba tiene influencias africanas más fuerte y obvias que el son, un estilo más rural. Es de notar que esta rumba no es la “rumba,” (a veces escrita “rhumba”) que fue popular en los Estados Unidos en los años 30. Aquella era, en general, una variante del son.
Salsa: esta música no es en sí un estilo musical sino un término sombrilla de marketing usado para describir un estilo, basado en la música cubana, que emergió en la comunidad latina de New York en los años 60 y el 70.
Samba: Un ritmo rápido popular brasileño, basado en los choros de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX; asociado especialmente con la semana de Carnaval y sus celebraciones, esta forma de música y danza persiste mientras las escuelas barriales de samba competen cada año por premios y reconocimiento.
Son: ésto es el gran híbrido afro-cubano, una mezcla de elementos africanos y españoles. Se originó en la provincia de Oriente, en el este de Cuba y llegó a la Habana alrededor de la primera guerra mundial. Fue el primer ritmo bailable de la clase pobre y trabajadora de Cuba y años despue fue la base de lo que se conoce como salsa
Tango:éste es un baile que emergió de los barrios populares de Buenos Aires alrededor de 1880. Es una mezcla de ritmos como la habanera, elementos europeos y estilos autóctonos como la milonga. Inicialmente fue tocada por tríos de violín, flauta y guitarra. Pero desde el fin de siglo, el sonido característico del tango es el del bandoneón, una especie de concertina con botones, inventada en Alemania en el siglo XIX como una especie de armonio portátil.

Importantes Figuras del Jazz Latino

Mario Bauzá NacidScreen Shot 2014-05-28 at 4.58.05 PMo en la Habana en 1911, el multi-instrumentalista Mario Bauzá comenzó a estudiar música de niño, eventualmente entrando como miembro de la Orquesta Sinfónica de la Habana a los 16 años. Bauzá fue a los Estados Unidos por primera vez en 1926 con la orquesta de María Romeu. Se enamoró de Harlem y del jazz y cuando volvió a New York en 1930, decidió quedarse. Tocó con las orquestas Noble Sissle, Fletcher Henderson, y Don Redman. Fue el director del big band de Chick Webb y miembro de la orquesta de Cab Calloway. En su momento, se reunió con su amigo y cuñado, el cantante Frank “Machito” Grillo, y formó la legendaria orquesta Machito and the Afro-Cubans. Bajo la dirección de Bauzá, la orquesta de Machito fue un campo de cultivo para los primeros experimentos del jazz latino, combinando grandes solistas de jazz y una auténtica sección rítmica latina. Bauzá es generalmente citado como el gran catalizador en la creación del jazz latino.

Screen Shot 2014-05-28 at 5.57.06 PMDizzy Gillespie El trompetista, compositor y director de orquesta John Birks “Dizzy” Gillespie nació el 21 de Octubre de 1917, en Cheraw, South Carolina. Recibió sus primeras lecciones de su padre y mas tarde estudió teoría en North Carolina. Después de mudarse a New York en 1937, Gillespie trabajó en varias bandas muy conocidas y tomó parte de las famosas sesiones de improvisación en el Minton’s Playhouse en Harlem. Allí, Gillespie y músicos como Thelonious Monk, Kenny Clarke, y Charlie Parker experimentaron con un nuevo estilo de jazz que fue mós tarde conocido comobebop. A través de sus colaboraciones con Machito, Chano Pozo, Mario Bauzá y Chico O’Farrill, Gillespie contribuyó a introducir ritmos latinoamericanos en el jazz moderno. Su “A Night in Tunisia” y “Manteca” con su sabor latino, ya son clásicos del jazz. Su estilo

en la trompeta, su generoso espíritu de maestro y su personalidad divertida le ganaron el afecto y la admiración de músicos y audiencias en todo el mundo.

Arturo “Chico” O’Farrill Puede que Mario Bauzá haya juntado a los ritmos latinos y el jazz, pero Chico O’Farrill fue quien le dió a esta nueva música sus momentos mas sofisticados. Nacido en La Habana en 1922, Chico había sido designado por sus padres para ser un abogado, pero en sus años de escuela media, él se enamoró del jazz, especialmente de las big bands. Después de mudarse a New York cuando apenas tenía 20 años, Chico inmediatamente consiguió trabajo como arreglador para el clarinetista y director Benny Goodman, escribiendo uno de sus éxitos “Undercurrent Blues.” Chico fue el primer compositor de jazz que combinó un total entendimiento de las armonías y orquestación de jazz con una comprensión plena de la música folklórica cubana. Esto, con su talento como arreglador y compositor, le permitió ser el primer músico de jazz afro-cubano en escribir suites en varios movimientos, incluyendo su obra maestra “The Afro-Cuban Jazz Suite.”

Machito Frank Raúl “Machito” Grillo nació el 16 de febrero de 1912, en Tampa, Florida. Criado en Cuba, Machito, junto con Miguelito Valdés y Desi Arnaz (quien se hizo famoso con su papel en “I Love Lucy”), fue uno de los mas queridos cantates y directores de orquesta cubanos de los años 40 y 50. Con su cuñado Mario Bauzá, como director musical, en 1941 Machito formó Machito and the Afro-Cubans. La orquesta, la cual colaboró con importantes músicos tales como Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Flip Phillips, Chico O’Farrill, y Buddy Rich, fue la pieza más importante en el desarrollo del jazz latino. Un gran caballero y un humanitario, Machito mantuvo su orquesta hasta su fallecimiento en 1984.
Tito Puente Nacido en Manhattan en 1923, en lo que era conocido como Spanish Harlem, de padres puertorriqueños, Ernest Anthony “Tito” Puente fue celebrado como el último de los grandes reyes del mambo. Entrenado en Juilliard, Puente era un multi-instrumentalista, arreglador y compositor. Su presencia escénica era extrordinaria y sus grupos siempre alinearon a los mejores músicos de jazz latinos. Ya en los años 50, Puente se había establecido como una de las figuras centrales de la escena bailable de New York. Su reinado en el famoso salón de baile Palladium rápidamente lo hizo uno de los directores de orquesta mas famosos en la historia del jazz latino. Una figura adorada en el mundo entero, Puente tomó como un compromiso personal el llevar el jazz latino a todos los rincones del globo.

Información Obtenida del Jazz at Lincoln Center organización sin fines de lucro dedicada a promocionar el Jazz.